lunes, 23 de julio de 2012

ANÁLISIS: NIÑOS CON PATALETA, ADOLESCENTES DESAFIANTES
CAPITULO V: La rebeldía como conducta reactiva frente a factores ambientales
CAPITULO VI: Conducta rebelde como expresión de psicopatología

A. Palabras Claves: 
  •  Ambiente coercitivo: Entorno propio o relacionado con la provocación de miedo o ansiedad, etc.; para dominar o controlar a uno o varios individuos.
  • Anomalias estructurales: Cambio en la estructura o en los componentes de un cromosoma. 
  • Bipolaridad: Describe un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de uno o más episodios con niveles anormalmente elevados de energía.
  • Conducta reactiva: Fenómeno por el cual los individuos alteran su comportamiento o conducta cuando sospechan que están siendo observados.
  • Disfuncionalidad familiar: Tipo de familia conflictiva o en la que se suceden conflictos, que la hacen no funcional, en la sociedad en la cual se encuentra. 
  • Dominio: Es el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo. 
  • Educación emocional: Es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos.
  • Factores ambientales: El factor ambiental se refiere a los factores externos al individuo y capaces de influir en la experiencia.
  • Psicopatológico: Área de la salud que describe y sistematiza  trastornos psicológicos, o trastornos mentales
  • SDA: Síndrome de Déficit Atencional. 
B. Ideas principales:

Cuando el adulto ejerce su poder de dominio y elige, decide, opina, gana o lleva a cabo cambios por el niño, no sólo anula la voluntad de autodeterminación del pequeño, sino que lo descalifica y lo humilla. En el corazón infantil surge un tormentoso caudal de emociones negativas que se expresa en conductas que configuran la denominada rebeldía reactiva.
La mayoría de los trastornos de conducta reactivos no es oportunamente identificada, de modo que al cabo de un tiempo se hacen parte de la personalidad del niño. Se organizan en un continuo que va desde la conducta negativista a la conducta  negativista desafiante y, desde ella, hasta la conducta disocial, cuando intervienen factores extremos adversos.

A las dificultades de autorregulación del temperamento, las rápidas reacciones disfóricas y la fácil reacción impulsiva y agresiva, suelen agregarse los errores de abordaje parental, que usualmente se han mantenido por mucho tiempo y se han convertido en un estilo de educación emocional generador de gran ansiedad, rebeldía y predominio de emociones negativas.

   La conducta rebelde, expresada como negativismo, pataletas, mal talante y confrontación con el adulto, es la expresión visible de un quiebre pasajero del equilibrio emocional de un niño o un adolescente. Este desequilibrio emocional suele ser provocado por la irrupción de emociones negativas —miedo. rabia— que invaden al niño y se exteriorizan, es decir, se transforman en conductas, cuando no son adecuadamente neutralizadas mediante la reflexión, el autocontrol, el confortamiento afectivo, etc.
  
En ocasiones la rabia, el miedo, el rencor, el odio, la frustración o el desprecio no son provocados por factores del ambiente, sino que surgen como consecuencia de anomalías de las estructuras y las funciones que subyacen a la vida emocional infantil o juvenil. Estas anomalías afectan módulos cerebrales específicos y pueden tener su origen en problemas prenatales, perinatales o en la vida temprana de un niño.

 C. El objeto de estudio principal son las conductas reactivas ya que estas son la manera de denominar todos aquellos trastornos de comportamiento que se presentan a lo largo de la niñez y la adolescencia y que se ven expresados en pataletas y conductas desafiantes. 

D. El objeto de estudio secundario  son los factores de riesgo que pueden desencadenar la dicha rebeldía reactiva en niños y adolescentes. Tales como la Disfuncionalidad familiar, la ausencia de comunicación afectiva, la crianza coercitiva,ect. 

E. Problematización
¿Cómo los factores de riesgo pueden desencadenar las conductas rebeldes en niños y adolescentes? 

F. Resumen:
En el capitulo V "La rebeldía como conducta reactiva frente a factores ambientales" se habla de los errores del adulto al abordar la rebeldía propia de la edad del desarrollo provocan reacciones emocionales en los niños o adolescentes, reacciones que son generadas y mantenidas por la rabia, la humillación, el encono, el resentimiento o la impotencia. En el corazón infantil surge un tormentoso caudal de emociones negativas que se expresa en conductas que configuran la denominada rebeldía reactiva. Con el tiempo, la rebeldía reactiva comienza a hacerse extensiva a todos los adultos que representen una autoridad para el niño.

El límite entre una conducta rebelde como fenómeno normal del desarrollo y una conducta rebelde reactiva a factores del ambiente es extraordinariamente difuso. Una rebeldía reactiva exige una inmediata aproximación clínica, por cuanto es necesario identificar los factores de riesgo que facilitan la rebeldía para actuar sobre ellos y aliviar al niño. Esta aproximación clínica debe ser sistémica: se deben corregir los factores ambientales que precipitan esta reacción y aplacar el sufrimiento del niño o adolescente, por cuanto la conducta rebelde  tiene como sustrato neurobiológico un desequilibrio de la regulación del temperamento, un predominio de la emocionalidad negativa y un quiebre de la armonía emocional.

Una vez identificada su conducta rebelde corno reactiva pasa a ser un paciente aquejado de un problema de salud mental: un trastorno de conducta reactivo que puede ser oposicionista u oposicionista desafiante. Esta mirada integral, que ve en los trastornos de conducta de niños y adolescentes causas ambientales que precipitan y perpetúan la conducta rebelde reactiva, permite diseñar estrategias de abordaje también integrales, que van más allá del eventual empleo de psicofármacos, de medidas correctivas extremas (internados y casas correccionales) o la aplicación de sanciones legales, como la prisión.

La mayoría de los trastornos de conducta reactivos no es oportunamente identificada, de modo que al cabo de un tiempo se hacen parte de la personalidad del niño. Se organizan en un continuo que va desde la conducta negativista a la conducta  negativista desafiante y, desde ella, hasta la conducta disocial, cuando intervienen factores extremos adversos.

Los trastornos de conducta no obedecen sólo a factores ambientales generadores de frustración y estrés crónicos. Es necesario identificar la participación de factores biológicos, psicológicos y sociales, los cuales pueden precipitar, favorecer o empeorar un trastorno de conducta reactivo. Cada uno de estos factores tiene un peso distinto según la edad del niño.El factor biológico que más frecuentemente favorece la aparición de un trastorno de conducta reactivo en los niños pequeños es el temperamental. Los niños demandantes o de temperamento difícil, que se caracterizan por poseer una débil autorregulación emocional, tienden a exteriorizar la ansiedad y la disforia en ciertas conductas: los pequeños desarrollan pataletas y los adolescentes, una confrontación agresiva con los adultos.

La educación emocional de los niños es ejercida por adultos que poseen un variado repertorio de recursos aprendidos generalmente por un modelo y aplicados con la mejor intención, pero que pueden ser totalmente erróneos. No es preciso ser emocionalmente inmaduro para incubar silenciosamente un trastorno de conducta reactivo. Basta la presencia de un ambiente coercitivo, rígido, intransigente, arbitrario y centrado en el poder de dominio para que lentamente un niño sustituya la alegría y la paz por dolorosas emociones negativas que, al reeditarse una y otra vez, configuran sentimientos negativos cada vez más arraigados: impotencia, encono, resentimiento. Incluso odio.
A las dificultades de autorregulación del temperamento, las rápidas reacciones disfóricas y la fácil reacción impulsiva y agresiva, suelen agregarse los errores de abordaje parental, que usualmente se han mantenido por mucho tiempo y se han convertido en un estilo de educación emocional generador de gran ansiedad, rebeldía y predominio de emociones negativas. Una vez identificado el conjunto de factores que provoca ansiedad en los niños, es necesario modificar el escenario antes de que sea demasiado tarde.

Es posible identificar un factor nuclear sobre la base del cual se pueden articular las acciones preventivas, educativas e incluso terapéuticas frente a los trastornos de conducta reactivos. Este factor es la comunicación afectiva: la capacidad de escuchar con el corazón, desprendiéndose de toda idea preconcebida, de todo temor, de todo prejuicio, de toda presuposición, de toda interpretación. Lamentablemente, es la estrategia menos usada por quienes tienen la misión de educar emocionalmente a niños y adolescentes. Los adultos miran con escepticismo y temor las consecuencias que podría tener reemplazar los métodos correctivos y "disciplinadores" por uno que parece fomentar la pérdida de la autoridad. Nada más lejos de la realidad: las estrategias de comunicación afectiva son el recurso más infalible para ganar autoridad ante niños y adolescentes.

En el capítulo VI Conducta rebelde como expresión de psicopatología la conducta rebelde, expresada como negativismo, pataletas, mal talante y confrontación con el adulto, es la expresión visible de un quiebre pasajero del equilibrio emocional de un niño o un adolescente. Este desequilibrio emocional suele ser provocado por la irrupción de emociones negativas que invaden al niño y se exteriorizan, es decir, se transforman en conductas, cuando no son adecuadamente neutralizadas mediante la reflexión, el autocontrol, el confortamiento afectivo, etc. Pero en ocasiones la rabia, el miedo, el rencor, el odio, la frustración o el desprecio no son provocados por factores del ambiente, sino que surgen como consecuencia de anomalías de las estructuras y las funciones que subyacen a la vida emocional infantil o juvenil.    


martes, 22 de mayo de 2012


LECTURA INTERPRETATIVA

TITULO: Niños con pataleta, adolescentes desafiantes.
AUTOR: Amanda Céspedes Calderón 
BIBLIOGRAFIA 
CÉSPEDES, Amanda. Niños con pataleta, adolescentes desafiantes,  Santiago de Chile. Editorial: Vergara, 2005,  154 P. 

ESTUDIO DEL AUTOR

BIOGRAFÍA

Amanda Céspedes Calderón estudió medicina en la Universidad de Chile, donde se especializó en psiquiatría infantil y juvenil. Realizó un posgrado en neuropsicología y neuropsiquiatría infantil en la Universitá degli Studi de Turín, Italia. Actualmente es profesora adjunta asociada de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, asesora del Consejo Consultivo Fundación Mírame y directora del Instituto de Neurociencias Aplicadas a la Educación y Salud Mental del Escolar.


ANÁLISIS: NIÑOS CON PATALETA, ADOLESCENTES DESAFIANTES
CAPITULO I: Biología del mundo emocional infantil.
CAPITULO II: Psicología de la vida emocional infantil: personalidad y conducta.

A. Palabras claves:
  • Agresividad: Conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea ficticia hasta los gestos o expansiones verbales que aparecen en el curso de cualquier negociación. 
  • Autorregulación: Capacidad de una entidad para regularse a si misma, en base al control y monitoreo voluntario.
  • Atribucionalidad: Capacidad de asumir las consecuencias propias de las acciones
  • Conducta:  La conducta está relacionada a la modalidad que tiene una persona para comportarse en diversos ámbitos de su vida.
  • Carácter: Conjunto de cualidades psíquicas y afectivas que condicionan la conducta de cada individuo o de un pueblo.
  • Dimensión Afectiva Se destaca por ese sentimiento de afecto el cual es la fuerza creadora que mueve al mundo , que permite hacer grandes cosas.
  • Emociones:  Reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos ambientales o de uno mismo.
  • Funciones biológicas:  Conjunto de eventos que se producen en un ser vivo.
  • Impulsos: Estímulos internos a la acción o incentivos que son estímulos externos a la acción
  • Ser social: Aquel que nace dentro de una sociedad, se dice que se es social por el continuo interactuar con las personas que nos rodean a nivel escolar, laborar y familiar.
B.  Ideas principales:

Las emociones son estados internos pasajeros que poseen una valencia positiva o negativa. Surgen de emociones primarias instaladas en el cerebro humano desde el nacimiento: la alegría, la quietud, la rabia y el miedo.

El niño desarrolla lenta y gradualmente estrategias efectivas para darles un cauce adecuado a las emociones que lo desbordan. Cuando las condiciones internas y ambientales son ideales, las estructuras cerebrales van madurando y permitiendo una autorregulación relativamente eficiente, automática, espontánea e inmediata. Al encontrar ese cauce, la rabia y, en ocasiones, el miedo emerge en forma de una pataleta o de un comportamiento oposicionista.

El niño deja atrás la libertad primaria, propia del preescolar, que le permitía dar rienda suelta a sus impulsos, y adquiere una segunda libertad, de tipo social, en la cual se rige por convenciones y acuerdos que acepta como propios. 

En los primeros veinte años de la vida, el ser humano aún no es autónomo y depende del conjunto de normas y límites que le imponen los padres, la escuela y la sociedad como requisito para lograr ser aceptado como ser social.

Desde muy temprano, la vida le impone desafíos al niño. El grado de éxito que tenga en afrontarlos depende de una dimensión de la personalidad humana denominada "carácter". La formación del carácter se sustenta en la presencia de un conjunto de funciones cerebrales destinadas a administrar eficientemente los talentos cognitivos y sociales, pero depende de modo muy íntimo de un mediador, un educador del carácter.

C. Objeto de estudio principal
El objeto de estudio principal es  el mundo emocional infantil, gracias a este podemos entender, abordar sus conductas desafiantes y poder comprender y manejar adecuadamente estos conflictos. 

D. Objeto de estudio secundario: 
El objeto secundario es el carácter, su función es permitir al niño disponer de un conjunto de destrezas que le otorgan solidez, consistencia y objetividad para enfrentar los desafíos que la vida presenta.

E. Problematización:
 ¿De qué manera el carácter del niño incide en su mundo emocional infantil y en sus diferentes problemas conductuales?

F. Resumen Capítulos I y II. 

En el capítulo I de la de la mano de la escritora damos una visión al mundo emocional infantil, para poder entender las conductas desafiantes tanto de niños como adolescentes. La conducta oposicionista que en la gran mayoría de casos se presenta en los niños pequeños como pataletas y en los niños más grandes como confrontaciones con los padres, desobediencia y tendencia a molestar intencionalmente  puede tener su origen en factores biológicos o psicológicos. Entre ellos se encuentran la ansiedad, el miedo, la dificultad para autorregular las emociones, la tendencia a atribuir a otros las consecuencias de las acciones propias y el acto de obedecer sólo por temor al castigo.  El temperamento es quien debe organizar funciones biológicas que a su vez son la respuesta de los anteriores factores mencionados.  Gracias a la ansiedad podemos enfrentar adecuadamente situaciones desafiantes o amenazantes, por lo tanto la ansiedad puede facilitar las conductas impulsivas. Las emociones es otro de los factores  biológicos y psicológicos que hacen parte del mundo emocional del niño. Hasta el primer año y medio de vida, las emociones son como ríos que acaban de nacer y deben buscar su cauce para no desbordarse. Son los adultos quienes deben constituir ese cauce al ofrecer atención a la rabia que se origina.

 Con los casos de Fabián (3 años) y Magdalena (10 meses),  pudimos comprender que es a partir de los ocho o diez meses de edad,  que el niño desarrolla lenta y gradualmente estrategias efectivas para darles un cauce adecuado a las emociones que lo desbordan. A partir de los cinco o seis años de edad el niño se autorregula refugiándose entre los brazos acogedores del adulto. Durante la pubertad se desarrollan áreas cerebrales que favorecen la reflexión y el autoconocimiento. El adolescente  aprende a replegarse mentalmente sobre sí mismo (autocontrol) y analizar de modo flexible a través de su lenguaje interno, la memoria de sus experiencias y las enseñanzas. Cuando no encuentra ese cauce, la rabia y, en ocasiones, el miedo emerge en forma de una pataleta o de un comportamiento oposicionista.

 Las emociones han estado ligadas a la agresividad; esta se activa en forma instantánea, sin mediación de tiempo ni elaboración consciente en situaciones como cuando aparece un extraño en nuestro territorio. Entre el nacimiento y diez meses de edad, el niño no discrimina entre conocidos y desconocidos. Pero el bebé sociable da paso a uno cauteloso que teme a los desconocidos cuando un extraño intenta cogerlo en brazos. A partir de ese momento, y gracias a la maduración de estructuras cerebrales específicas, el niño y más adelante el adulto reaccionará "territorialmente", experimentando intensa agresividad cuando su terreno  sea invadido por un extraño. Serán las reacciones amistosas del otro  las que neutralizarán el torrente agresivo que amenaza convertirse en una conducta de daño. Tal es el caso de José Tomás un claro ejemplo de esta situación.

La agresividad también se origina cuando  percibimos provocación, al expresar burla o intento de sometimiento por la fuerza. Las actitudes burlonas por parte de los adultos despiertan en el niño una intensa agresividad que se moviliza como una energía que se desborda en conductas de daño. Años más tarde, la  la terquedad se reedita en el adolescente que siente los intentos de control de un adulto (padre, profesor) o de un hermano mayor, como se presentó en el caso de Alan y Adolfo el niño menor (Alan) puede reaccionar en forma impulsiva ante las conductas de burla y sometimiento del hermano mayor (Adolfo).  Y finalmente la agresividad se exhibe cuando no decodificamos adecuadamente las señales amistosas de quien es percibido como extraño o antagonista. Hay niños que presentan alteraciones de diverso grado y naturaleza en ciertas regiones cerebrales encargadas de percibir al otro como ser humano, decodificar sus códigos comunicativos. Son comúnmente los niños y adultos con síndrome de Asperger.El resultado es la aparición inmediata de conductas agresivas extremas que se caracterizan por su elevada connotación impulsiva. 

En el capitulo II se habla acerca de que en los primeros veinte años de la vida, el ser humano aún no es autónomo y depende del conjunto de normas y límites que le imponen los padres, la escuela y la sociedad como requisito para lograr ser aceptado como ser social. Esta capacidad es el fundamento psicológico del desarrollo moral y una condición básica para poseer inteligencia emocional. Esta capacidad se sustenta, entre varios otros factores, en la atribucionalidad. La atribucionalidad es la capacidad de asumir las consecuencias propias de las acciones. Mediante el ejemplo de Arturo, observamos que este adolescente de 14 años presenta una atribucionalidad externa, la cual le dificulta su oportuno desarrollo moral. Se caracteriza por tener una pobre capacidad reflexiva, mostrarse impulsivo cuando se les invita a reconocer su responsabilidad en determinadas acciones. Así mismo, se fundamenta en el locus del control proceso por el cual el niño regula socialmente su conducta, adquiriendo una libertad de tipo social. Y por último pero no menos importante se fundamenta en el carácter. Desde muy temprano, la vida le impone desafíos al niño, el grado de éxito que tenga en afrontarlos depende de una dimensión de la personalidad humana denominada "carácter. La formación del carácter se sustenta en la presencia de un conjunto de funciones cerebrales destinadas a administrar eficientemente los talentos cognitivos y sociales, pero depende de modo muy íntimo de un educador del carácter.

ANÁLISIS: NIÑOS CON PATALETA, ADOLESCENTES DESAFIANTES
CAPITULO III  Educación emocional: El papel del ambiente
CAPITULO IV Conducta rebelde propia de la edad de desarrollo


A. Palabras Claves: 
·         Adultos significativos: Son los responsables de apoyar y estimular el desarrollo integral de los niños y niñas,  contribuyendo a fortalecer su afectividad, su socialización y su construcción del saber.
·         Crisis existencial: Es una crisis de valores, un golpe de estado ético y moral al concepto personal que se tiene del del mundo y de la vida.
·         Desarrollo infantil: Sucesión de etapas en las que se dan una serie de cambios físicos y psicológicos, que van a implicar el crecimiento del niño.
·         Educación emocional:  Es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos.
·   Libertad: Es la capacidad que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida; por lo que es responsable de sus actos.
·         Normas básicas: Son un conjunto de reglas o pautas a las que se ajustan las conductas o normas sociales que sirve para regular y definir el desarrollo de comportamientos comunes.
·  Pataleta: Expresión conductual de intensa rabia,caracterizada por llantos, gritos y comportamientos primitivos. 
·      Poder coercitivo:  es la presión ejercida sobre alguien para forzar su voluntad o su conducta.
·         Rebeldía: Actitud propia de adolescentes de Rechazar normas impuestas por sus padres y perder el control de sus emociones.  
·         Socializar: Implantar normas y limites, educar emocionalmente y acompañar al niño en el cumplimiento de tareas. 

B. Ideas Principales: 
La principal causa de las deficiencias y serios errores en la educación emocional de niños y adolescentes se debe a la incapacidad de los adultos de usar el sentido común, empalizar con los más pequeños y conocer mínimamente la biología y psicología de la niñez. 

Los adultos significativos tienen como misión educar las emociones de los niños para que desarrollen una temprana autorregulación emocional, aprendan a ser reflexivos, incorporen gradualmente un corpus valórico, se hagan cargo de modo responsable de las consecuencias de sus acciones y construyan el carácter.

Las tareas de cumplimiento". Se trata de objetivos que se deben alcanzar a determinada edad para acceder a una siguiente etapa de desarrollo sobre una plataforma suficientemente sólida. Constituyen dimensiones del crecimiento cognitivo, emocional y social de los niños y son relativamente universales.

A medida en que el niño crece, la verticalidad se reduce y es reemplazada gradualmente por una obediencia sustentada en el respeto. Pero en la adolescencia la relación se hace horizontal, de modo que el adulto queda en una situación desmedrada a menos que se valide ante los ojos del adolescente como digno de respeto y confianza.

C.Objeto de estudio principal:
El objeto de estudio principal son las tareas de socializacion, su funcion principal es desarrollar en el niño todas las dimensiones del crecimiento y con esto poder acceder a la siguiente etapa de desarrollo. 

D. Objeto de estudio secundario: 
El objeto de estudio principal es la rebeldía, su papel es expresar la búsqueda constante de identidad tanto en el niño como en el adolescente. 

E. Problematización 
¿Por qué las tareas de socialización mal realizadas por los adultos significativos posibilitan la aparición de problemas de rebeldía en niños y adolescentes? 

 F. Resumen Capítulos III y IV
En el capítulo III se explica el por qué los comportamientos errados de niños y adolescentes pueden ser favorecidos y perpetuados por los adultos. Esto sucede cada vez que los adultos cometen errores en su papel de agentes socializadores del niño. Socializar es implantar normas y límites, educar emocionalmente y acompañar al niño en el cumplimiento de tareas. Es un trabajo complejo, exigente y arduo, que debe llevarse a cabo sistemáticamente por varios años. La principal causa de las deficiencias y serios errores en la educación emocional de niños y adolescentes se debe a la incapacidad o dificultad de los adultos de usar el sentido común, empalizar con los más pequeños y conocer mínimamente la biología y psicología de la niñez.

Ser un adulto significativo en la vida de un niño es una enorme responsabilidad y muchos adultos parecen no haberla dimensionado en forma cabal. Entre las tareas de socialización que deben cumplir los adultos significativos está Implantar normas en forma oportuna y sistemática. El adulto fija la norma y el niño la acepta y la cumple, por lo tanto, hay un contrato de obediencia. Inicialmente se trata de una obediencia impuesta, pero pocos años después, una vez que el niño comprende y acepta los fundamentos de la norma, ésta se transforma en un principio valórico. En los hogares son esenciales normas tales como el respeto. Esta norma fundamental se debe inculcar tempranamente, antes de los cinco años de edad, y tiene que consolidarse a través del ejemplo. A través del ejemplo de Martin un niño de sólo 4 años, entendemos la razón de su mal vocabulario. Los padres no se detuvieron a pensar que aquello que los chicos aprenden corno modelo en la casa, lo hacen suyo y lo muestran como estilos habituales de comportamiento en otros contextos. Así mismo, los hábitos de orden y de buen uso del tiempo constituyen normas básicas. Los adultos deben implementar de límites claros, consistentes y flexibles, los cuales deben ser necesariamente flexibles y acomodarse a variables tales como la edad y el nivel de madurez de los hijos.

Los adultos significativos tienen como misión educar las emociones de los niños para que desarrollen una temprana autorregulación emocional, aprendan a ser reflexivos, incorporen gradualmente un corpus valórico, se hagan cargo de modo responsable de las consecuencias de sus acciones y construyan el carácter. Para ser un buen educador emocional es indispensable poseer un conocimiento intuitivo o científico de las tareas del desarrollo infantojuvenil, denominadas "tareas de cumplimiento". Se trata de objetivos que se deben alcanzar a determinada edad para acceder a una siguiente etapa de desarrollo sobre una plataforma suficientemente sólida. Constituyen dimensiones del crecimiento cognitivo, emocional y social de los niños y son relativamente universales. En cada una de estas tareas es necesaria la presencia de adultos significativos. Lamentablemente, el desconocimiento de estos objetivos o la tendencia de los adultos a aferrarse a prejuicios relativos al desarrollo infantil y a aplicar técnicas intuitivas suele perjudicar el desarrollo infantil al impedir que cada tarea de cumplimiento se complete para dar paso a la próxima. Estos errores facilitan y perpetúan un problema de conducta.

El niño, y luego el adolescente, atraviesa sucesivas crisis del desarrollo, las cuales obedecen a dos causas. La primera radica en las modificaciones cerebrales y la segunda se relaciona con los escenarios histórico, geográfico y biográfico en los cuales cada ser humano vive su guión existencial. Estos escenarios se imbrican íntimamente provocando fenómenos conductuales específicos, entre los cuales las crisis conductuales ocupan un lugar destacado, pero no el único. La conducta rebelde durante el desarrollo es un fenómeno distinto. Es la expresión visible de una pugna subterránea entre el niño y el adulto, que se origina en las distintas concepciones de libertad, autonomía y autodeterminación que abrigan y defienden cada uno, pugna similar a la vivida por las colonias americanas al momento de optar por la libertad y luchar por conquistar su autonomía como nación y su derecho a la autodeterminación política. Bajo esta óptica podemos representar tres grandes momentos de rebeldía como parte del desarrollo: la rebeldía del párvulo o preescolar, la rebeldía puberal y la rebeldía adolescente.

En la rebeldía del párvulo moverse con objetivo exploratorio y de aprendizaje a través de la experiencia es una tarea primordial en estos primeros cinco años de la vida.  En esta primera tarea de cumplimento se oculta el germen de la primigenia rebeldía infantil, la cual, si bien es transitoria, en muchos niños se convierte en el capítulo inicial de una senda de desencuentros con los adultos, desencuentros articulados en torno al gozo de la libertad. La imposición de límites y el adquirir las normas básicas para insertarse en una estructura social son causas evidentes de la aparición de la rebeldía. Al tener estas dos tareas de cumplimento simultáneas, se potencia en el niño la percepción de que el adulto intenta someterlo, lo que se opone a su búsqueda infantil de libertad.

Mientras que la rebeldía del adolescente se manifiesta en sus conquistas del que se ven empañadas por ciertas características neurobiológicas y psicológicas que aportan una cuota de dificultad al proceso. Entre ellas están ciertas modificaciones cerebrales propias del proceso neuromadurativo determinan en el adolescente una tendencia a la disforia. Esta característica se refiere a una mezcla de disgusto, irritabilidad y menor tolerancia a las frustraciones. De igual manera Comienza una prolongada fase de omnipotencia y omnisciencia que irrita a los adultos. Los adolescentes probablemente debido a una impronta filogenética se sienten y poseedores de la verdad sobre las grandes cuestiones existenciales. En la adolescencia la relación se hace horizontal, de modo que el adulto queda en una situación desmedrada a menos que se valide ante los ojos del adolescente como digno de respeto y confianza. Y por último la capacidad reflexiva del adolescente se hace autónoma, es decir, ya no se apoya en las premisas de otros, sino que en sistemas de creencias y cosmovisiones que él mismo construye, como lo pudimos observar con el caso de Cristóbal al escoger lo que quería para su proyecto de vida. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

CONSTRUCCIÓN DEL "PRODUCTO FINAL DE INVESTIGACIÓN".

1.    Conceptualización. Autor.
  • "El ensayo es literatura de ideas". Rodrigo Zeledón.
  • "El ensayo es la ciencia sin la prueba explícita". Ortega y Gasset.
  • "El ensayo es la literatura en su función ancilar". Alfonso Reyes.
  • "El ensayo está en la frontera de dos reinos: el de la didáctica y el de la poesía y hace excursiones del uno al otro". Gómez de Baquero.
  •  "Soltando aquí una frase, allá otra, como partes separadas del conjunto, desviadas, sin designio ni plan, no se espera de mi que lo haga bien ni que me concentre en mí mismo. Varío cuando me place y me entrego a la duda y a la incertidumbre, y a mi manera habitual que es la ignorancia" .Michel  De Montaigne.
2.    Elementos básicos para realizar un ensayo.

Planteamiento: se cuenta con la exposición del problema y la tesis que se ha de defender en el desarrollo, la segunda parte. Es el planteamiento lo que la mayoría de ocasiones se presenta como resumen en el artículo científico.

Desarrollo: se presenta la defensa de la tesis a través del análisis de los juicios que giran en torno a las posturas que tiende a defender la tesis.

Conclusión: se estructura a través de regresa a la primera parte, el planteamiento del problema, con la finalidad de resaltar la importancia de los hechos que validaron la hipótesis, para finalmente atar cabos y dar una respuesta a las interrogantes planteadas. 

3 ¿Qué es un ensayo?

 El ensayo consiste en la interpretación o explicación de un tema humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, por tomar algunos ejemplos, sin que sea necesariamente es una obra literaria breve, de reflexión subjetiva, en la que el autor trata de una manera personal, no exhaustiva.


sábado, 7 de abril de 2012



JUICIO ESTÉTICO
                                     TALLER Nº4   
 1. Biografía de Nietzsche.

 
Friedrich Wilhelm Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, una pequeña ciudad de la Sajonia prusiana, hijo de Carl Ludwig (1813-1849) y FranziskaOehler(1826-1897). La temprana muerte de su padre, pastor luterano, a causa de un proceso de degeneración cerebral, provocado supuestamente por una herida en la cabeza producida por una caída, obliga a la familia a abandonar la casa en que residían, para ser ocupada por el nuevo pastor, trasladándose en 1849 a Naumburgo. Allí vivirá con su madre, su hermana Elisabeth, su abuela Erdmuthe y dos tías, Auguste y Rosalie, realizando sus primeros estudios en el instituto ("Gymnasium") local, entre 1854 y 1858.

En 1864 ingresa en la universidad de Bonn, junto con su compañero y amigo Paul Deussen, quien posteriormente sería profesor de filosofía en Kiel y admirador de la filosofía India y de Schopenhauer y que, pese a no compartir la futura filosofía de Nietzsche, mantendría con él una relación de sincera amistad. 

El Departamento de Filología de Bonn gozaba entonces de gran reputación con Otto Jahn y Friedrich Wilhelm Ritschl, quienes mantenían un larvado desacuerdo que estallaría al año siguiente, trasladándose Wilhelm Ritschl a la Universidad de Leipzig. Nietzsche se traslada también en 1865 a dicha universidad, donde permanecerá hasta 1869, siguiendo los pasos de su maestro Ritschl, continuando en ella los estudios filológicos bajo su dirección, llegando a ser su discípulo predilecto. En 1872 pública "El origen de la tragedia", obra muy mal recibida en los medios académicos y criticada virulentamente por algunos especialistas en filología clásica; algunos de sus amigos, no obstante, salen en su defensa, como Erwin Rhode; y otros, como Wagner, por ejemplo, la celebran con entusiasmo. Pese a ello, su prestigio entre los filólogos mermará considerablemente.

Entre los años 1873 y 1876 publica las "Consideraciones intempestivas", en las que crítica a David Strauss y el historicismo, en las dos primeras, y alaba a Schopenhauer y Wagner, en las dos últimas. A pesar de ello, en 1876 comenzará su distanciamiento de Wagner, que culminará poco después en una abierta oposición. Hasta entonces Nietzsche había tomado como referencia el ideal del artista y el genio creador; en los próximos años, aunque de forma provisional, orientará su reflexión hacia el papel de la ciencia, interés que se plasmará en obras como "Humano, demasiado humano", escrita entre los años 1878 y 79.

En 1879, probablemente por problemas de salud, renuncia a su cátedra en la universidad de Basilea, y comienza un período que durará diez años caracterizado por el constante viajar de Nietzsche por Suiza, Italia y Alemania (que sólo visitará ocasionalmente), así como por la efervescencia creativa que le conduce a la elaboración de la mayor parte de su obra. En 1880 reside en Naumburgo, Venecia, Marienbad y Génova. En 1881 residirá fundamentalmente en Génova y Sils-Maria, pequeña localidad de los Alpes suizos donde Nietzche intuirá las principales ideas de su filosofía futura, como la del eterno retorno y la de la voluntad de poder. Nietzsche mantendrán una activa correspondencia con sus amistades, con las que se encontrará también en numerosas ocasiones a lo largo de estos años, como F. Overbeck, P. Rée, E. Rhode, K. Hillebrand, Peter Gast, Lou Salomé, a la que conocerá en 1882, etc., así como con su madre y hermana.

En 1889 su salud, que ya le había dado motivos de preocupación en los años "errantes", empeora bruscamente, comenzando a manifestar síntomas de desequilibrio mental. Trasladado de Turín a Basilea es tratado en la clínica de dicha ciudad, y posteriormente en la de Jena, dando muestras de una ligera recuperación. No obstante su estado empeora de nuevo, instalándose en Naumburgo con su madre y, luego de la muerte de ésta, en 1897, con su hermana Elisabeth en Weimar. Pero ya no se recupera jamás. Morirá en agosto de 1900, habiendo alcanzado una considerable fama y ejerciendo un notable influjo que se dejará sentir en el desarrollo del pensamiento contemporáneo.
La obra de Nitezsche es extensa, incluso sin contar su abundante correspondencia, y buena parte de ella ha sido publicada póstumamente.
OBRAS:
Aurora (1881).
La gaya ciencia (1882).
Más allá del bien y del mal (1886).
Genealogía de la moral (1887).
Crepúsculo de los ídolos (1888).
2.  Se llama Juicio Moral a aquel acto mental que afirma o niega el valor moral ante una situación determinada o un Comportamiento del que somos testigos, es decir, el juicio moral que se da como resultado se pronunciará específicamente sobre la presencia o ausencia de ética en un hecho o actitud.

 El Juicio Ético nos permite determinar en qué grado los actos se apegan o alejan de las normas o principios establecidos por un sistema moral. Es ético porque se basa en aquellos criterios que justifican la forma de obrar. Por lo general, los sistemas morales de las sociedades toman como principio aquello que se reconoce como bueno, por ende, se actúa correctamente cuando los actos generan un bien.

El Juicio Estético : Se dice que el juicio es una facultad intelectual mediante la cual el hombre puede distinguir lo verdadero de lo falso, lo bueno de lo malo, y otras dicotomías. Es también un proceso que nos ayuda a tomar una decisión. Kant proponía que los objetos pueden ser juzgados como bellos cuando satisfacen un deseo desinteresado, es decir, que no atienden a necesidades personales. El objeto bello como tal no tiene un propósito específico y los juicios de belleza no dependen del individuo y su subjetividad o gusto, sino que son de carácter universal, y por tanto, inmutable. Por esto, un objeto bello placerá a unos, pero no por ello el objeto pierde su belleza.

Así pues, el sujeto responderá a la belleza que se le presenta en una cosa particular, según su estructura de pensamiento, la cual cambia ya sea por latitud, costumbres, ideas, nacionalidad y demás factores sociales y psicológicos.
3.    Autores del juicio estético.

   IMMANUEL KANT          
Escribió un magnífico libro sobre arte, la Crítica del juicio, no se decidió a emplear esta expresión de «estética». Explicaba su decisión del siguiente modo: «Esta denominación se basa en una esperanza frustrada que tuvo el excelente analista Baumgarten, el cual intentó someter el juicio crítico de lo bello a una serie de principios racionales y elevar estas reglas a la dignidad de ciencia.» En efecto, Baumgarten había creado la palabra «estética» en el s. XVIII, transcribiendo una palabra griega que significa «sensación»










FRIEDRICH NIETZSCHE

Comprendió bien los límites de la estética kantiana, que es, simplemente, pasiva y reflexiva. Nietzsche se propuso sustituir esta estética del espectador por una estética del creador








HEGEL 

Hegel hace una grandiosa síntesis histórica en la cual señala tres grandes etapas. El arte simbólico   es la época del arte oriental: «La idea corrompe y falsea las formas del mundo real, que ella capta en relaciones imaginarias.» El arte clásico se corresponde con el mundo griego, es escultural. «Significa la unión, la armonía entre el fondo y la forma, principalmente la forma humana, en la que se fusionan lo espiritual y lo animal.» La modernidad, por último, es romántica: «Lo absoluto, la subjetividad más matizada, se expresa en el universo infinito de la intuición, en esa movilidad que le es propia y que, a cada momento, ataca y disuelve cualquier forma concreta.»


SCHELLING

La Crítica del juicio es el punto de partida de la filosofía del arte, en la cual  trabaja Schelling.
 









4.    Lectura de los documentos:
El juicio estético sobre lo bello, lo sublime en el arte y en el pensamiento.
La estética o la filosofía de lo bello-aula.
La influencia de Kant en Kant ética contemporánea.

5.  Palabras claves.

Ética: La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad, o sea, es ciencia de una forma específica de conducta humana.

Moral: son las reglas o normas por las que se rige la conducta de un ser humano en concordancia con la sociedad y consigo mismo. 

Estético: Rama de la filosofía que trata de la belleza y de la teoría fundamental y filosófica del arte.

Bello: Lo bello o la belleza es una cualidad abstracta y absolutamente subjetiva, esto quiere decir que lo que algo para algunos es bello para otros puede no serlo y que se pone de manifiesto en la razón de los hombres provocándole un placer inmenso, ya sea en lo sensible o en el ideal que se aloja en su mente.

Sublime: consiste fundamentalmente en una belleza extrema, capaz de llevar al espectador a un éxtasis más allá de su racionalidad, o incluso de provocar dolor por ser imposible de asimilar.

Bueno: hace referencia a aquello que tiene bondad y, por lo tanto, es útil, agradable, gustoso, gustoso, divertido o apetecible.

Malo: aquello que carece de bondad y de otras cualidades positivas, popularmente, lo denominamos malo.

Pensamiento: es la actividad y creación de la mente; mediante la actividad del intelecto. El término es comúnmente utilizado como forma genérica que define todos los productos que la mente puede generar incluyendo las actividades racionales del intelecto o las abstracciones de la imaginación.